El tiempo de cambiar nuestro entorno ha llegado, y lo ha hecho con altos reclamos

No cabe duda que el sector agroalimentario está ganando espacios en las agendas públicas y en los medios de comunicación. Esta década, el campo está mucho más visible y eso puede ser muy positivo.

Por un lado, se alaban sus grandes logros: dinamismo, superávit comercial, generación de empleos, avances tecnológicos asombrosos. Por otro, se le reclama la devastación de bosques y selvas, el exagerado consumo y contaminación de aire, agua y suelo o la   desaparición de culturas autóctonas 

Y ambos voceros, quienes alaban y quienes denuncian, tienen razón.

Si vemos el panorama del lado del consumidor, también encontramos paradojas: gran variedad de orígenes y calidades, presentaciones, canales de comercialización y enormes desperdicios, empaques contaminantes e ingredientes o aditivos nocivos para la salud

Ambas contradicciones, las del lado de la producción y las del lado del consumo, nos interpelan y cuestionan. No podemos decir: los productores tienen que ser más responsables con el medio ambiente, porque como consumidores somos responsables de nuestra manera de consumir y de desechar lo que no nos sirve

Las Naciones Unidas acaban de proclamar la Década de la Restauración, como un llamado a toda la sociedad para restaurar nuestro planeta, la maltrecha Casa Común.

Y en esta tarea, todos debemos participar: los productores primarios,  los industriales, los transportistas los comerciantes; al igual que los padres de familia, los jóvenes y los viejos.

Empecemos con pequeñas acciones, como medirnos en nuestro consumo de alimentos procesados y dedicar más tiempo a prepararlos y disfrutarlos en casa.

En ANG nos gusta Creer en el Campo, si tienes algún proyecto o emprendimiento relacionado al sector, nosotros podemos agregarle valor. Visita nuestra web www.creamosenelcampo.com

La década de la restauración