Fusión entre lo mejor de los 2 mundos

Un prototipo de integración urbana y agrícola

En 1950 en America Latina vivía el 40% de las personas en las ciudades y el resto en el campo; en el 2020 más del 80% vive en las ciudades y el resto en el campo. Esto naturalmente ha generado una enorme demanda de bienes y servicios del campo a la ciudad generando grandes retos en temas tan fundamentales como la agricultura y la alimentación. Reflexionando sobre esta realidad puede surgir la pregunta: ¿Cómo fusionamos la arquitectura, con la agricultura, con el diseño y con la funcionalidad de las ciudades y los edificios?

La pandemia cambió muchas cosas que estaban dadas por sentadas en el pasado, una de ellas, es la forma en que ahora concebimos la alimentación como fundamentalmente ligada a la salud. Las personas son ahora más conscientes de lo que comen y más selectivas. Quieren tener alimentos sanos y frescos disponibles.

Otro de los factores importantes fue que las cadenas de suministro sufrieron grandes interrupciones por los cierres de fabricas en distintos países del mundo y en casi todos los sectores, esto generó la inquietud de descubrir nuevos canales y producciones locales que cubrieran la demanda. 

La agricultura en concreto, puede ser un sector que vaya migrando de los campos a las ciudades bajo esquemas como agricultura vertical, agricultura suburbana, huertos familiares, redes de consumo, entre otros. Uno de los desafíos, no obstante, es que las ciudades no están todavía pensadas ni repensadas para albergar agricultura y para lograrlo, hay cambiar casi todo el entorno. Para eso se requiere la fusión y colaboración de distintos actores como arquitectos, ingenieros civiles, urbanistas, agricultores, funcionarios y líderes de la sociedad civil. Entre todos podrán construir un nuevo rostro en las ciudades de la producción, distribución y alimentación de aquellos que la habitan

Una de las nuevas ciencias para este cambio es la agritectura (me marca error el autocorrector) , el apelativo ya indica la fusión de 2 disciplinas y la génesis de una nueva etapa para las ciudades y sus habitantes. Ahora, habrá que ir llenando de contenido esa nueva palabra, experimentar, arriesgarse, proponer pero sobre todo comenzar a apropiarse de espacios en nuestros entornos urbanos susceptibles de producir alimentos y tejer nuevas redes sociales. La imaginación es el límite, y cuando se trata de producir alimentos, se trata de producir soberanía y en el mismo lugar, diversión, nutrición y salud.

En ANG impulsamos la innovación y la agricultura alternativa en las ciudad y en el campo. Si tienes algún proyecto en sus distintas etapa, no dudes en contactarnos. www.creamosenelcampo.com

Agricultura más arquitectura igual a magia